mercredi 9 octobre 2013

La evaluación y el Marco Común Europeo de Referencia

El Marco Común Europeo de Referencia para el aprendizaje y la enseñanza de las lenguas es una herramienta propuesta desde el Consejo de Europa para armonizar los niveles de competencia lingüística en el seno de la Unión Europea y  sirve para todos las lenguas del mundo. Los niveles, ya conocidos (A1, A2, B1, B2, C1 y C2) se basan en una tabla de descriptores que se puede consultar aquí. A partir de estos descriptores, se han ido elaborando y publicando, para las distintas lenguas, obras referenciales con los diferentes contenidos comunicativos y lingüísticos de cada nivel del MCER.

En lo metodológico, evidentemente, el MCER no se puede entender fuera de un enfoque totalmente comunicativo, donde el objetivo último es que el aprendiz sea capaz de utilizar la lengua de forma instrumental, para comunicarse.

A la hora de evaluar, las pruebas deben ser, por lo tanto, acordes con el método y los objetivos. Deberán evaluar la competencia del aprendiz en las cuatro destrezas (comprensión y producción escrita y oral), siendo las cuatro igualmente importantes. Así lo entiende desde hace años, por ejemplo, el Ministerio de Educación Nacional francés, en el diseño de las pruebas del DELF y del DALF. Interesante es también la lectura de L'évaluation et le Cadre Européen Commun de Christine Tagliante (Clé International).

Así pues, el tradicional dictado, la traducción o los ejercicios gramaticales "à trous" o de elección múltiple, si bien pueden ser interesantes como actividades puntuales en la clase de idiomas con un objetivo específico,  a la hora de evaluar no arrojan ninguna información sobre la capacidades comunicativas del alumno. Y por esta razón,  ya no existen como pruebas evaluativas en la inmensa mayoría de centros y organismos donde realmente está implantado el MCER.

samedi 14 septembre 2013

Metodología

Teniendo en cuenta que el objetivo último de los cursos de francés en el Centro de Lenguas Modernas es el de poder comunicarse de forma práctica y correcta en el idioma, la metodología irá encaminada en ese sentido. Las estrategias empleadas en clase pretenden ser eminentemente comunicativas. Un curso práctico, instrumental y comunicativo requiere una participación activa de los estudiantes y, por lo tanto, no se puede entender sin una asistencia continuada a las clases. Se trata, pues, de un curso presencial. La asistencia regular a clase se convierte, de esta manera, en una pieza clave para la consecución de los objetivos del curso y de su superación y no puede ser sustituida por copias de apuntes o de ejercicios. Por otra parte, una asistencia irregular a las clases dificulta el trabajo en grupos y sobre todo la metodología por tareas, ya que es necesario formas grupos de estudiantes que desarrollen proyectos a lo largo de varias sesiones.
La programación de este curso ya está adaptada al Marco Europeo Común de Referencia para la Enseñanza-Aprendizaje de las Lenguas, tanto en los objetivos, como en la metodología, los materiales y la evaluación.
Los objetivos del curso no son gramaticales sino funcionales o comunicativos.
La gramática y las estructuras, aun siendo piezas fundamentales de una correcta comunicación, no serán de ningún modo el objetivo final del curso.

mardi 25 juin 2013

A vueltas con el dichoso "participe passé"

Hace ya algunas entradas hablábamos del origen de la concordancia del participio pasado cuando el auxiliar era el verbo avoir. No vamos a poner aquí todas las reglas que existen sobre la concordancia de este participio, que son objeto de admiración y divertimiento de los gramaticalistas más tradicionales y de grandes pesadillas y quebraderos de cabeza para quien estudia esta lengua de forma instrumental. Pero es necesario saber que estas reglas existen, son numerosas, complejas, a menudo caprichosas y que pertenecen a los niveles más altos del MCER (C1-C2).

En esta entrada, en lugar de lo que no se puede, vamos a ver lo que se puede hacer con el participio pasado y todos aquellos casos que NO pueden ser penalizados en un examen y que de sufrir esta situación, bien valdría una reclamación:

1) Coûter, peser, valoir, courir, vivre...

Aunque se recomienda hacer la concordancia si son empleados de forma transitiva (les peines que ce travail m'a coûtées) y no hacerla cuando no hay un objeto directo sino un complemento de cantidad (les trente euros que ce T-shirt m'a coûté), SE TOLERA hacer la concordancia o NO, en ambos casos (arrêté Haby, 1976)(*):

Les peines que ce travail m'a coûté(es)
Les trente euros que ce T-shirt m'a coûté(s).

2) Participio pasado seguido de infinitivo. La regla general nos hace concordar el participio con el objeto directo colocado delante, si éste es el sujeto del infinitivo, y no lo concuerda si no lo es:

Les musiciens que j'ai entenduS jouer
Les airs que j'ai entendu jouer.

SE TOLERARÁ EN EXAMENES la ausencia de concordancia en el primer caso y la concordancia en el segundo, salvo si el participio es el del verbo FAIRE. (Arrêté Haby, 1976)(*)

3) Compris, ( y compris, non compris), excepté, ôté, ci-inclus, ci-joint:

La regla dice que permanecen invariables delante del nombre y que se concuerdan con éste cuando van detrás: J'aime tous les sports excepté la boxe. J'aime tous les sports, la boxe exceptée.

SE TOLERARÁ EN EXÁMENES, la concordancia en el primer caso y la ausencia de la misma en el segundo.(Arrêté Haby, 1976)(*)

4) Participio pasado precedido de EN como complemento:

Se puede concordar el participio o NO:

J'ai laissé sur l'arbre plus de cerises que je n'en ai cueilli(es).

5) El participio "laissé" seguido de infinitivo puede dejarse invariable en todos los casos, desde la Reforma de la Ortografía de 1990.

Ils se sont laissé mourir de faim. Tes poissons rouges, tu les as laissé mourir.

(*) La normativa Haby de 1976 consiste en un listado de tolerancias gramaticales y ortográficas en los exámenes y concursos (incluidos los ortográficos) que dependen del Ministerio de Educación francés, desde la escuela elemental hasta el final de la secundaria. Es obvio que si los casos presentes en esta lista no son penalizados en el sistema educativo francés, igual trato deben merecer en la enseñanza de francés instrumental como lengua extranjera (FLE). 

Terminemos con algunos comentarios del prestigioso lingüista Joseph Hanse sobre el asunto:

« [...] Le raffinement et la complexité des règles, parfois contradictoires, et les divergences ou les hésitations de l’usage, non seulement oral mais écrit, justifient encore la remarque de Vaugelas, disant à propos de l’accord des participes passés : En toute la grammaire française, il n’y a rien de plus important, ni de plus ignoré. Il s’expliquait : de plus en plus important, à cause de la fréquence des emplois, de plus en plus ignoré, parce qu’une infinité de gens y manquent. »Deux siècles plus tard, Bescherelle écrit dans sa Grammaire nationale, au moment où il aborde cette question : Nos auteurs ont fait et font encore aujourd’hui varier ce participe dans certains cas, tandis qu’ils le laissent invariable dans d’autres. De là les difficultés assez grandes qu’offre la syntaxe de cette partie importante du discours. On a écrit sur ce sujet des traités spéciaux ; on a rempli des volumes entiers de règles, d’exceptions, d’exemples et d’applications et, avec tout cet attirail de science, comme le dit l’Encyclopédie moderne, on a embrouillé une matière fort simple ; on en a fait la torture de l’enfance, l’épouvantail des jeunes personnes et le désespoir des étrangers.
"Les grammairiens du XXe siècle, même quand il se soumettent aux règles, regrettent l’importance qu’elles ont prise et constatent leur fragilité ou leur gratuité. Plutôt que de citer Ferdinand Brunot ou Marcel Cohen ou d’autres, notons ces soupirs d’André Thérive dans Clinique du langage : Hélas ! Quand on touche au vieil accord des participes passés, on se fait aussitôt accuser de sacrilège grammatical (p. 255). L’accord des participes passés est ordonné non par des convenances profondes, mais par une tradition universitaire (p. 256). Ainsi donc on pourrait soutenir que l’accord du participe ne sert à rien, ne plaît à personne et gêne tout le monde (p. 260). Il a beau jeu de noter le divorce secret entre la langue écrite et la langue vivante (p. 258).
« Précisons : si l’on confronte les règles et la langue parlée, ce divorce est patent. Il l’est même entre l’usage écrit et certaines règles que l’enseignement a fini par vouloir imposer, mais qui sont loin d’être observées par tous les bons écrivains soucieux d’écrire correctement ou par l’usage spontané d’un très grand nombre de gens cultivés témoignant du même souci."
Joseph Hanse,
article « participe passé »,
Nouveau Dictionnaire des Difficultés du Français moderne
(3e édition, 1994, p. 636 et suiv.)

jeudi 2 mai 2013

Le dîner (Bénabar)

L'une des chansons travaillées en classe...

mardi 30 avril 2013

Paris, je t'aime

Bande-annonce:

dimanche 21 avril 2013

Merci, professeur

Programa de TV5 donde el lingüista Bernard Cerquiglini explica numerosas dificultades de la gramática y la ortografía francesas. Lo hace de forma breve, concisa, muy clara y con una visión crítica de todas aquellas reglas gramaticales  y ortográficas carentes de justificación lógica. Defiende ardientemente la reforma de la ortografía francesa aprobada por el Conseil de la Langue Française y la Académie Française y que muchos profesionales del sector (periodistas, escritores, profesores) todavía ignoran, voluntariamente o no,  casi veinte años después. He aquí dos ejemplos sobre la ortografía de los números en francés:




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